jueves, 21 de febrero de 2013

Algunos ejemplos de lo que supone el consumo y la producción  para el gasto de agua, os dejo  datos de su repercusión en la huella hídrica:
  • La producción de un kilo de ternera requiere 16.000 litros de agua.
  • Para producir una taza de café se necesitan 140 litros de agua.
  • La huella hídrica de China es alrededor de 700 metros cúbicos por año per capita. Solo cerca del 7% de la huella hídrica de China proviene de fuera de China.
  • Japón tiene una huella hídrica total de 1150 metros cúbicos por año per capita, alrededor del 65% de esta huella proviene de exterior del país.
  • La huella hídrica de EEUU es 2.500 metros cúbicos por año per capita.
  • La huella hídrica de la población española es 2.325 metros cúbicos por año per capita. Alrededor del 36% de esta huella hídrica se origina fuera de España.

domingo, 17 de febrero de 2013

La huella hidrológica de España, una de las mayores del mundo, podría reducirse con una gestión sostenible y unos hábitos de consumo ecológicos
Ya no es suficiente con cerrar el grifo. La cantidad de agua que consumimos para beber o ducharnos es mínima en comparación a la utilizada para producir bienes o servicios. Por ello, tanto los países como los consumidores debemos tener en cuenta nuestra "huella de agua" para evitar problemas de escasez, que se relacionan con el consumo insostenible y la mala gestión de este preciado recurso.
Diversos expertos destacan que los conflictos hídricos no se deben normalmente a la escasez física de agua, sino a su deficiente gestión.
En este sentido, la huella de agua está estrechamente ligada al concepto de "agua virtual". Se trata de una idea de John Anthony Allan, investigador del King's College de Londres y la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, que consiste en la cantidad empleada en elaborar, empaquetar y transportar los productos de consumo.


Una camiseta de algodón tiene una huella de 4.100 litros de agua virtual, una hamburguesa 2.400 y una taza de café 140
El agua virtual recuerda que los consumidores no sólo utilizan este líquido cuando beben, se duchan o riegan las plantas de su jardín, sino también cuando comen o se visten. Así, por ejemplo, una camiseta de algodón tiene una huella de 4.100 litros de agua virtual, una hamburguesa 2.400 litros y una taza de café 140 litros.
Asimismo, la huella tiene en cuenta el uso que se da de este líquido: el "agua azul" es la destinada a producir bienes y servicios; el "agua gris" es la que acaba contaminada en la producción de dichos bienes; y el "agua verde" la que se encuentra en el suelo, procedente de la lluvia.
En el caso de un país, su huella hidrológica muestra el agua, tanto la nacional como la importada, usada para producir los bienes y servicios consumidos por sus habitantes. Así, Estados Unidos es el país que mayor huella de agua tiene por habitante y año, seguido de los países del sur de la Unión Europea, entre los que se encuentra España.
En concreto, según cálculos de un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el agua para beber (entre 2 y 5 litros diarios) y para higiene y tareas domésticas (entre 50 y 200 litros) es una parte pequeña comparada con los 2.740 litros de agua virtual consumidos diariamente.
La explicación de esta enorme huella hídrica se debe, tal y como apuntan los científicos de la UPM, al balance neto negativo entre el agua que se "exporta" y se "importa": con un total de un millón de litros consumidos por habitante al año, requerimos del exterior unos 350.000 litros por persona. Sus datos añaden que los españoles utilizan el 90% del agua para alimentarse y el 10% para el resto de bienes y servicios que consumen.

Calculadoras para saber nuestra huella de agua

A la hora de precisar cuál es el consumo de agua, diversos expertos han desarrollado estudios y calculadoras que permiten saber tanto nuestra huella hidrológica como individuos como la huella de un país en relación al resto del mundo. Por ejemplo, webs como la de Fundación Vida Sostenible o la de la revista Discover (en inglés, aunque de forma más visual) permiten calcular nuestra huella hidrológica.

- Imagen: Water footprint -


Fuente: Revista Erosky Cinsumer - Autor:  ALEX FERNÁNDEZ MUERZA

miércoles, 13 de febrero de 2013

Reducir, Reutilizar y Reciclar.
 
Las tres erres  que debemos practicar para ser consumidores ecológicos:

1. Reducir

Reducir, es decir, hacer uso de la menor cantidad de recursos naturales posibles, es la acción más importante que los consumidores pueden hacer por el medio ambiente. El objetivo no es que no se consuma nada, sino hacerlo de forma sostenible. Los productos de usar y tirar o los que llevan un empaquetado excesivo son los primeros que se deben evitar. En nuestra vida cotidiana se puede reducir con distintas medidas beneficiosas de ahorro para el medio ambiente y el bolsillo.

2. Reutilizar

Darles a los productos la máxima vida útil posible. Con la reutilización, además de generar menos residuos y menos impacto ambiental, los consumidores ahorran dinero.

3. Reciclar

Tras consumir de forma sostenible los productos y darles la mayor vida útil posible, es el turno de aprovechar sus materiales para volver a hacer otros productos. Cada residuo debe ir a su contenedor y utilicemos los puntos limpios para el resto de residuos.

viernes, 8 de febrero de 2013

Por eso es tan importante controlar desde casa lo que tiramos a la basura y por el desagüe, y los productos que utilizamos, leer el artículo.

Efectos de los contaminantes químicos alimentarios

Estas sustancias, que llegan a los consumidores a través de la dieta, tienen efectos perjudiciales en el cerebro durante la gestación y los primeros años de vida
  • Autor: Por MAITE PELAYO
 

- Imagen: Lynne Lancaster -
Los contaminantes químicos presentes en los alimentos son, a menudo, consecuencia de la contaminación ambiental. Llegan hasta ellos a través del suelo, el aire o el agua. Este hecho se agrava con el uso de sustancias pesticidas, farmacológicas, abonos y otros productos químicos utilizados en la industria. Entre los posibles efectos adversos sobre la salud humana, destacan las consecuencias en el cerebro durante la gestación y los primeros años de vida. Los contaminantes químicos que más preocupan son los orgánicos persistentes (COP). Por su naturaleza acumulativa, tanto en el medio ambiente como en la cadena trófica, se concentran en la pirámide alimentaria hasta llegar a las personas. Es el caso del metilmercurio o los PCB (bifenilos policlorados), que se acumulan en el medio marino y de ahí pasan a los peces, que ingieren después los seres humanos. Otros contaminantes, como los metales pesados (aluminio, mercurio, manganeso o plomo) también tienen un efecto neurotóxico en el organismo. Los alimentos son la principal vía de exposición.
Fuente Erosky Consumer.
 
CUANDO EL RETRETE SE CONVIERTE EN EL CUBO DE BASURA

Los residuos impropios arrojados al váter aumentan y generan un considerable impacto ambiental y económico
Toallitas, tampones, lejía, medicamentos, pinturas, restos de comida... La lista de residuos que acaban en el váter y que no deberían arrojarse allí es cada vez mayor y, con ello, su impacto ambiental y económico. Así lo señalan los responsables de los sistemas de depuración de aguas residuales, que subrayan que la aportación de material artificial -ni residuos orgánicos ni excretas humanas- es de 25 gramos por habitante y día en peso húmedo, un 20% de la carga contaminante total aportada.
Por tanto, las consecuencias medioambientales y económicas de esa basura impropia son considerables. Los residuos biodegradables se pueden depurar, pero generan mayor coste y consumo energético, con el consiguiente daño ambiental indirecto. De todos ellos, los residuos químicos, de difícil depuración, son los más peligrosos porque provocan problemas finales en ríos y mares.
El sobreesfuerzo económico de estos residuos supone entre un 10% y un 18% del coste público de depuración de aguas residuales y, de seguir así, aumentarán todavía más, según estimaciones de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS). Desde este centro explican que la operación y mantenimiento de una depuradora para una población de 300.000 habitantes puede rondar entre 0,13 y 0,20 euros diarios por metro cúbico depurado (por una familia de cuatro miembros entre 48 y 73 euros anuales), según la tecnología y las características de la depuradora, sin incluir la amortización de la inversión en la infraestructura.

Residuos que no hay que tirar por el váter

La AEAS ha elaborado una lista de productos que los ciudadanos tiran al WC con mayor impacto:
  • Higiene personal. Toallitas "higiénicas" o húmedas, compresas, tampones, pañales, algodones y otros materiales de celulosa o textil similares, así como preservativos. Estos últimos son los más visibles y los más numerosos y, aunque no son los más peligrosos para el medio ambiente, producen diversos atascos, daños y mayor consumo energético en los sistemas de saneamiento. Fernando Morcillo, director general de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), asegura que el sector de los productos de higiene doméstica utiliza una publicidad desafortunada al confundir características favorables -como la biodegradación- con la bondad ecológica absoluta o la presunta comodidad (verter al inodoro o al desagüe) frente a su extraordinario impacto negativo.
  • Fármacos y cosméticos: la Unión Europea (UE) marca ya limitaciones en estas sustancias, ya que en bajos niveles provocan a los organismos acuáticos problemas de crecimiento, desarrollo, disfunciones sexuales y taras genéticas.
  • Pinturas y disolventes: sus componentes químicos pueden ser muy tóxicos y por ello conviene no desecharlos por el retrete.
  • Jabones y detergentes: tienen fosfatos que, vertidos en el agua, provocan el crecimiento de algas en prejuicio de otras formas de vida. Las depuradoras necesitan unos procedimientos químicos muy costosos para eliminarlos.
  • Trituradores de basura: se utilizan para desechar por el fregadero los residuos orgánicos en vez de hacerlo a través del cubo de basura. Esta mala práctica contamina las aguas residuales, sobrecarga las depuradoras y atasca las redes de alcantarillado.
  • Aceites vegetales usados: provocan unas "bolas de grasa" que atascan los colectores y dificultan la salida de los gases, de manera que producen malos olores en las ciudades.
  • Grasas alimentarias y aceites usados de automoción: tienen mayor capacidad de obstrucción que los anteriores.
  • Pesticidas e insecticidas: contienen cloro, azufre y sulfato de cobre, provocan las más altas tasas de emisiones a colectores y saneamientos públicos.
  • Equipos para reducir la cal y otras sales en el agua de consumo público: cada vez más utilizados, incrementan la concentración de sales con problemas en la depuración y en el vertido a los cauces del agua depurada.
Simon Evans, de la compañía Thames Water, encargada de la depuración de aguas residuales de Londres y otras ciudades británicas, añade a esta lista residuos sorprendentes que han encontrado sus responsables, como animales (peces de acuarios, hámsteres o jerbos), partes del cuerpo humano como dedos de las manos, o partes de un coche.

Cómo deshacerse de los residuos de forma responsable

A la hora de deshacerse de estos residuos, lo más conveniente es utilizar los sistemas habituales de reciclaje:
  • Productos y sustancias químicas peligrosas: deberían almacenarse y entregarse en un Punto Limpio (aunque en el caso de las pinturas y disolventes no cuentan con la catalogación de Gestores de Residuos Peligrosos en muchas ciudades.
  • Medicamentos: hay que llevarlos a los puntos de recogida SIGRE, ubicados en las farmacias y centros de salud.
  • Aceite usado: el aceite se puede reciclar y cada vez más ciudades ofrecen contenedores específicos para ello.
  • Residuos orgánicos: por un lado, se podría separar la basura que pueda comportarse y, por otro lado, se podría poner en el cuarto de baño una papelera para unirse después al resto de basura orgánica producida en casa, y depositarla en el contenedor correspondiente.
Fuente: Erosky Consumer

martes, 5 de febrero de 2013

Las once sustancias químicas a eliminar | Greenpeace España

Las once sustancias químicas a eliminar | Greenpeace España

Muy interesante, tenéis mucha información sobre la lucha contra la contaminación en nuestros hogares y el medioambiente:
El agua es fundamental para la vida. Dos terceras partes de la Tierra son agua, el 70% de nuestros cuerpos es agua, sin embargo, es el recurso más amenazado en el mundo.

Cientos de sustancias tóxicas son arrojadas al agua sin un control adecuado. Muchas de ellas, no debería estar permitido verterlas al agua, por sus conocidos efectos nocivos, y porque tampoco existen estudios que determinen su inocuidad.Se han encontrado trazas de cafeína o anticonceptivos en el agua que bebemos, que regresan a nuestras casas, desde donde llegaron a la naturaleza.
Fabrica de teñido de ropa en China

La contaminación provoca unos costes sociales y ambientales muy elevados (lo serán más aún en un futuro cercano). La recuperación de los ecosistemas acuáticos afectados es muy compleja, incluso imposible en muchos casos. Sólo si logramos eliminar las fuentes de contaminación en origen podremos asegurar un futuro sin tóxicos.
Por esto en tan importante que desde nuestros hogares controlemos y sepamos que productos estamos utilizando y sus niveles de toxicidad.
El principio de precaución es fundamental y lo más inteligente.
Nota de geenpeace sobre transgénicos en la alimentación:
"La necesidad de conocer la evolución de la política de las empresas en materia de transgénicos y las deficiencias del etiquetado han llevado a Greenpeace a realizar la Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos.

Portada de la 5º edición de la Guía Roja y Verde de alimentos transgénicos
Se trata de una Guía en la que aparecen dos listas de marcas, productos  y fabricantes, situados en Rojo o en Verde en función de su política en materia de transgénicos.

Las listas corresponden al mercado alimentario español y se elabora en función de las respuestas recibidas por productores y distribuidores de alimentos comercializados y de las declaraciones que Greenpeace recoge. "
Os dejo el Link de La Guía Roja y Verde de los Alimentos Transgénicos":
http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/report/transgenicos/Textos-listado-5edicion.pdf